Seleccionar a una persona no consiste únicamente en valorar su experiencia, sus conocimientos o sus competencias técnicas. También implica comprender qué es realmente importante para ella, cómo orienta sus decisiones y de qué manera puede contribuir al proyecto compartido de la organización.
Esta formación ofrece una metodología práctica para incorporar los valores a los procesos de selección e incorporación de personas, convirtiéndolos en un criterio complementario para tomar decisiones más conscientes y coherentes.
Las personas participantes adquieren herramientas para formular preguntas más significativas, identificar los valores presentes en las respuestas y explorar su relación con los valores de la organización.
No se trata de seleccionar personas que piensen o actúen de la misma manera, sino de reconocer puntos de conexión y posibles tensiones, respetando la diversidad que enriquece a los equipos.