Los valores en la selección de personas

Incorporar los valores a los procesos de selección para tomar decisiones más conscientes y favorecer incorporaciones coherentes con la organización.

Seleccionar a una persona no consiste únicamente en valorar su experiencia, sus conocimientos o sus competencias técnicas. También implica comprender qué es realmente importante para ella, cómo orienta sus decisiones y de qué manera puede contribuir al proyecto compartido de la organización.

Esta formación ofrece una metodología práctica para incorporar los valores a los procesos de selección e incorporación de personas, convirtiéndolos en un criterio complementario para tomar decisiones más conscientes y coherentes.

Las personas participantes adquieren herramientas para formular preguntas más significativas, identificar los valores presentes en las respuestas y explorar su relación con los valores de la organización.

No se trata de seleccionar personas que piensen o actúen de la misma manera, sino de reconocer puntos de conexión y posibles tensiones, respetando la diversidad que enriquece a los equipos.

Duración: 5 h

Formato: Presencial / en línea

Participantes: 8–25 personas

¿Qué aporta esta formación?

  • Criterios más claros y compartidos para incorporar los valores a los procesos de selección.
  • Una mirada más completa sobre las candidaturas, más allá del currículum y las competencias técnicas.
  • Preguntas y herramientas prácticas para explorar qué orienta las decisiones y actuaciones de cada persona.
  • Decisiones de selección más conscientes y coherentes, apoyadas en criterios explícitos y compartidos.
  • Mayor comprensión de los puntos de conexión y las posibles tensiones entre la persona, el equipo y la organización.
  • Incorporaciones más cuidadas, que favorezcan la integración, el compromiso y la construcción de relaciones de confianza.

Mirar el talento más allá del currículum

La formación combina explicaciones breves, actividades vivenciales, casos prácticos y espacios de reflexión para descubrir cómo los valores pueden convertirse en un criterio útil dentro de los procesos de selección.

Las personas participantes aprenden a formular preguntas vinculadas a situaciones y comportamientos concretos, interpretar las respuestas sin recurrir a etiquetas y complementar la valoración de la experiencia y las competencias profesionales.

Incorporar los valores a la selección no significa buscar personas idénticas a la organización, sino comprender si existe una base suficiente para construir un proyecto compartido.

¿Queréis incorporar esta mirada a vuestros procesos de selección?

Adaptamos la formación a la realidad, los valores y los procesos de selección de cada organización.